{"id":85,"date":"2022-12-17T09:40:11","date_gmt":"2022-12-17T09:40:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.harvard.edu\/wrex\/?p=85"},"modified":"2022-12-17T09:40:11","modified_gmt":"2022-12-17T09:40:11","slug":"85-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/85-2\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p>Octubre de 1980, Baltimore<\/p>\n<p>La luna derramaba su claridad plateada sobre las lucernas, la luz oblicua revelaba las motas de polvo suspendidas en el aire. May dorm\u00eda profundamente, los pliegues de las s\u00e1banas se ajustaban a las curvas de su cuerpo. Sentada al pie de la cama, Sally-Anne la observaba, atenta a su respiraci\u00f3n. En ese instante, ver dormir a May era lo \u00fanico que le importaba. Como si en el mundo no existiera nada m\u00e1s, el universo entero cab\u00eda en ese<\/p>\n<p>loft. Una hora antes la hab\u00edan despertado visiones del pasado. Rostros conocidos, inm\u00f3viles y sin expresi\u00f3n, la juzgaban. Estaba sentada en una silla en mitad de un estrado, fusilada por sus miradas. Su manera de ser era fruto de una adolescencia en la que lo hab\u00eda aprendido todo sin que nadie le ense\u00f1ara nada.<\/p>\n<p>\u00bfPueden dos cuerpos rotos sanar al unirse? \u00bfEl dolor de dos seres se resta o se a\u00f1ade?, se preguntaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hora es? \u2014mascull\u00f3 May.<\/p>\n<p>\u2014Las cuatro de la ma\u00f1ana, quiz\u00e1 algo m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEn qu\u00e9 piensas?<\/p>\n<p>\u2014En nosotras.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCosas buenas o cosas malas?<\/p>\n<p>\u2014Vuelve a dormirte.<\/p>\n<p>\u2014No mientras te quedes ah\u00ed mir\u00e1ndome.<\/p>\n<p>Sally-Anne fue a calzarse las botas y cogi\u00f3 su cazadora del respaldo de una silla.<\/p>\n<p>\u2014No me gusta que te vayas por ah\u00ed en moto de noche.<\/p>\n<p>\u2014No tienes por qu\u00e9 preocuparte, ir\u00e9 con cuidado.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, seguro. Qu\u00e9date, voy a preparar un t\u00e9 \u2014insisti\u00f3 May.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3, tap\u00e1ndose con la s\u00e1bana, y cruz\u00f3 la habitaci\u00f3n. Un hornillo, unos cuantos platos, vasos descabalados y dos tazas de porcelana sobre una mesa de caballetes junto a un fregadero hac\u00edan las veces de cocina. May puso el hervidor en el fregadero, quit\u00f3 la tapa y abri\u00f3 el grifo. Luego fue a buscar la caja del t\u00e9, guardada en un antiguo armario botiqu\u00edn reconvertido, se puso de puntillas para coger dos bolsitas de t\u00e9 Lipton y dos azucarillos de un bote de barro, encendi\u00f3 una cerilla y regul\u00f3 la llama azulada del infiernillo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Sobre todo no me ayudes!<\/p>\n<p>\u2014Estoy esperando a ver si te apa\u00f1as con una sola mano \u2014contest\u00f3 Sally-<\/p>\n<p>Anne con una sonrisita burlona.<\/p>\n<p>May se encogi\u00f3 de hombros y solt\u00f3 la s\u00e1bana.<\/p>\n<p>\u2014Haz el favor de recogerla y ponerla en la cama, no me gusta dormir entre polvo.<\/p>\n<p>Sirvi\u00f3 el t\u00e9, le alarg\u00f3 una taza a Sally-Anne, cogi\u00f3 la suya y volvi\u00f3 a sentarse en la cama con las piernas cruzadas.<\/p>\n<p>\u2014Han llegado las invitaciones \u2014dijo por fin Sally-Anne.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ndo?<\/p>\n<p>\u2014Ayer por la tarde, pas\u00e9 por la estafeta para coger el correo.<\/p>\n<p>\u2014Y no has juzgado conveniente dec\u00edrmelo antes.<\/p>\n<p>\u2014Anoche lo est\u00e1bamos pasando bien, tem\u00eda que te obsesionaras con ello.<\/p>\n<p>\u2014No me gustan esos t\u00edos con los que salimos, sus conversaciones pol\u00edticas de tres al cuarto me aburren, esa actitud que tienen como de querer cambiar el mundo cuando se tiran todo el d\u00eda fumando porros. As\u00ed que, siento decepcionarte, pero anoche tampoco es que me lo pasara tan bien. \u00bfMe las ense\u00f1as?<\/p>\n<p>Sally-Anne se sac\u00f3 dos sobres del bolsillo y los arroj\u00f3 sobre la cama con un gesto indolente. May abri\u00f3 el que iba a su nombre. Acarici\u00f3 la tarjeta, admir\u00f3 el relieve de las letras impresas y se fij\u00f3 en la fecha. La fiesta se celebrar\u00eda dentro de dos semanas. Las mujeres, adornadas con sus mejores joyas, vestir\u00edan de manera extravagante, los hombres llevar\u00edan trajes grotescos, y algunos viejos cascarrabias, neg\u00e1ndose a prestarse al juego, se contentar\u00edan con un esmoquin y un simple antifaz para ocultarse el rostro.<\/p>\n<p>\u2014Nunca en mi vida me ha apetecido tanto ir a un baile de disfraces \u2014 dijo May con una risita burlona.<\/p>\n<p>\u2014Nunca dejas de sorprenderme. Pensaba que te entrar\u00eda miedo solo de ver las invitaciones.<\/p>\n<p>\u2014Pues no, ya no. No despu\u00e9s de haber vuelto a esa casa. Cuando nos fuimos, me di cuenta de lo mucho que me hab\u00eda costado volver a poner los pies all\u00ed. Y me jur\u00e9 que nunca volver\u00eda a tenerles miedo.<\/p>\n<p>\u2014May\u2026<\/p>\n<p>\u2014Vete en moto por ah\u00ed o vuelve a la cama conmigo, pero dec\u00eddete.<\/p>\n<p>Sally-Anne recogi\u00f3 la s\u00e1bana y cubri\u00f3 con ella a May. Se desnud\u00f3 deprisa y se tumb\u00f3 a su lado, sonriendo de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa ahora? \u2014pregunt\u00f3 May.<\/p>\n<p>\u2014Nada, me gusta verte as\u00ed de vengativa.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que sepas una cosa que solo me concierne a m\u00ed, pero quiero que est\u00e9s al corriente. Nunca dejar\u00e9 que me cojan viva.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1s hablando?<\/p>\n<p>\u2014Me has entendido perfectamente. La vida es demasiado corta para abrumarse con tristezas superfluas.<\/p>\n<p>\u2014May, m\u00edrame a los ojos. Creo que est\u00e1s cometiendo un error muy gordo. Pensar solo en vengarte ser\u00eda otorgarles demasiada importancia. Se trata solo de que te devuelvan lo que no merecen tener.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Octubre de 1980, Baltimore La luna derramaba su claridad plateada sobre las lucernas, la luz oblicua revelaba las motas de polvo suspendidas en el aire. May dorm\u00eda profundamente, los pliegues de las s\u00e1banas se ajustaban a las curvas de su cuerpo. Sentada al pie de la cama, Sally-Anne la observaba, atenta a su respiraci\u00f3n. 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