{"id":35,"date":"2022-07-02T11:17:16","date_gmt":"2022-07-02T11:17:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.harvard.edu\/wrex\/?p=35"},"modified":"2022-07-02T11:17:16","modified_gmt":"2022-07-02T11:17:16","slug":"35-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/35-2\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p>Octubre de 2016, Croydon, periferia de Londres<\/p>\n<p>Le encantaba la idea de cenar con sus hijos, pero habr\u00eda preferido que fuera en su casa. A Ray nunca le hab\u00eda gustado salir, y a su edad la gente ya no cambia. Cogi\u00f3 del armario su americana de espiguilla. Ir\u00eda a recoger a Michel, ser\u00eda una ocasi\u00f3n para conducir su viejo Austin. Ya no lo cog\u00eda para ir a la compra desde que hab\u00edan abierto un peque\u00f1o supermercado a cinco minutos de su casa. Su m\u00e9dico le hab\u00eda mandado que caminara un m\u00ednimo de quince minutos todos los d\u00edas, era indispensable para sus articulaciones. Le tra\u00edan sin cuidado sus articulaciones, pero ya no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con su cuerpo desde\u00a0que se hab\u00eda quedado viudo. Meti\u00f3 tripa al mirarse al espejo y se ech\u00f3 el pelo hacia atr\u00e1s con la mano. Tambi\u00e9n le tra\u00eda sin cuidado hacerse viejo, pero echaba de menos la melena de su juventud. El dineral que se gastaba el gobierno en guerras que no serv\u00edan para nada habr\u00eda sido mejor invertirlo en dar con algo para evitar la calvicie. Si hubiera podido volver a tener treinta a\u00f1os, habr\u00eda convencido a su mujer de poner su talento como qu\u00edmica al servicio de la ciencia en lugar de ser profesora. Habr\u00eda dado con la f\u00f3rmula\u00a0m\u00e1gica, se habr\u00edan hecho ricos y habr\u00edan pasado la vejez viajando a los mejores hoteles del mundo entero.<\/p>\n<p>Cambi\u00f3 de opini\u00f3n al coger la gabardina. Viajar solo siendo viudo habr\u00eda sido a\u00fan m\u00e1s triste, y adem\u00e1s a \u00e9l no le gustaba salir. Era la primera vez que Maggie organizaba una cena en su casa. \u00bfQuiz\u00e1 fuera a anunciarles que se casaba? Se pregunt\u00f3 enseguida si todav\u00eda cabr\u00eda en su esmoquin. En el peor de los casos se pondr\u00eda a dieta, siempre que Maggie le dejara tiempo para perder dos o tres kilos, como mucho cinco, tampoco hab\u00eda que exagerar, quitando algunos michelines aqu\u00ed y all\u00e1, poca cosa en realidad, hab\u00eda\u00a0conservado bastante bien la l\u00ednea. La impaciente de Maggie era capaz de anunciarle como si tal cosa que la boda se celebrar\u00eda el fin de semana siguiente. \u00bfY qu\u00e9 pod\u00eda comprarle de regalo? Se fij\u00f3 en que ten\u00eda los p\u00e1rpados un poco ca\u00eddos, se presion\u00f3 con el \u00edndice bajo el ojo derecho y vio que eso lo rejuvenec\u00eda, pero tambi\u00e9n que parec\u00eda medio tonto. Pod\u00eda pegarse dos trozos de celo debajo de los ojos, ser\u00eda el hazmerre\u00edr de todos. Ray hizo varias muecas ante el espejo y le entr\u00f3 la risa. De buen humor, cogi\u00f3 su gorra, lanz\u00f3 y atrap\u00f3 en el aire las llaves del coche y sali\u00f3 de su casa con el br\u00edo de un hombre joven.<\/p>\n<p>El Austin ol\u00eda a polvo, un olor a viejo de lo m\u00e1s elegante que solo emanan los autom\u00f3viles de colecci\u00f3n. Su vecino protestaba diciendo que una ranchera A60 no pod\u00eda considerarse como tal, \u00a1pero era pura envidia! A ver d\u00f3nde hab\u00eda hoy en d\u00eda salpicaderos de aut\u00e9ntico palisandro, hasta el reloj era una antig\u00fcedad. Ray lo hab\u00eda comprado de segunda mano, \u00bfcu\u00e1ndo hab\u00eda sido? A\u00fan no hab\u00edan nacido los mellizos. Por supuesto que no hab\u00edan nacido, al volante de ese coche hab\u00eda ido a buscar a su mujer a la estaci\u00f3n cuando se volvieron a encontrar. Y pensar que ese coche los hab\u00eda acompa\u00f1ado toda la\u00a0vida\u2026 \u00bfCu\u00e1ntos kil\u00f3metros hab\u00edan recorrido en ese Austin? 224.653, uno m\u00e1s cuando llegara a casa de Michel. Si eso no era un autom\u00f3vil de colecci\u00f3n\u2026 \u00a1Menudo imb\u00e9cil su vecino!<\/p>\n<p>Le resultaba imposible mirar el asiento del copiloto sin entrever el fantasma de su mujer. Todav\u00eda la ve\u00eda inclinarse para abrocharse el cintur\u00f3n de seguridad. Nunca consegu\u00eda pon\u00e9rselo y despotricaba, acus\u00e1ndolo de haberlo acortado para gastarle una broma y hacerle creer que hab\u00eda engordado. Era cierto que lo hab\u00eda hecho dos o tres veces, pero no m\u00e1s. Bueno, quiz\u00e1 alguna m\u00e1s s\u00ed, ahora que lo pensaba. Estar\u00eda bien que a uno pudieran enterrarlo en su coche. Aunque, bueno, habr\u00eda que agrandar considerablemente los cementerios, y eso no ser\u00eda muy ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Ray aparc\u00f3 delante del edificio donde viv\u00eda Michel. Toc\u00f3 dos veces la bocina y, mientras lo esperaba, se puso a observar a los peatones en las aceras brillantes de agua. Que no se quejara la gente de la lluvia inglesa, ning\u00fan pa\u00eds era tan verde.<\/p>\n<p>Una pareja llam\u00f3 su atenci\u00f3n. El hombre no parec\u00eda muy feliz. Si de verdad hab\u00eda un Dios, era ese tipo quien deber\u00eda haberse quedado viudo y no Ray. El mundo estaba de verdad mal hecho. \u00bfPor qu\u00e9 tardaba siempre tanto Michel en salir de casa? Porque ten\u00eda que asegurarse de que cada cosa estuviera en su sitio, la llave del gas cerrada (aunque hac\u00eda much\u00edsimo que ya no utilizaba la cocina de gas), que todas las l\u00e1mparas estuvieran apagadas, salvo la de su habitaci\u00f3n, que dejaba siempre iluminada, y que la puerta del frigor\u00edfico quedara bien cerrada. La junta estaba vieja. Ir\u00eda a cambi\u00e1rsela un d\u00eda que Michel estuviera en el trabajo. Se lo dir\u00eda una vez hecho el arreglo. Ah\u00ed estaba por fin, con su sempiterna gabardina, que no se quitaba ni en verano, y a Michel era imposible convencerlo de cambiar de ropa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Octubre de 2016, Croydon, periferia de Londres Le encantaba la idea de cenar con sus hijos, pero habr\u00eda preferido que fuera en su casa. A Ray nunca le hab\u00eda gustado salir, y a su edad la gente ya no cambia. Cogi\u00f3 del armario su americana de espiguilla. Ir\u00eda a recoger a Michel, ser\u00eda una ocasi\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10856,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10856"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35\/revisions\/36"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}