{"id":28,"date":"2022-04-10T17:34:19","date_gmt":"2022-04-10T17:34:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.harvard.edu\/wrex\/?p=28"},"modified":"2022-04-10T17:34:19","modified_gmt":"2022-04-10T17:34:19","slug":"28-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/wrex\/28-2\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p>Octubre de 2016, Beckenham, periferia de Londres<\/p>\n<p>Todo parec\u00eda normal, pero nada lo era. Maggie estaba apoyada en el marco de la puerta, haciendo rodar entre los dedos un cigarrillo apagado. Algo le dec\u00eda que encenderlo dar\u00eda validez a las tonter\u00edas que acababa de leer.<\/p>\n<p>Muy tiesa en mi silla, como una alumna sentada en primera fila que no quiere atraer sobre s\u00ed la ira de la profesora, sosten\u00eda la carta en la mano, en un estado cercano al estupor religioso.<\/p>\n<p>\u2014Rel\u00e9ela \u2014me orden\u00f3 Maggie.<\/p>\n<p>\u2014Por favor. Rel\u00e9ela, por favor \u2014no pude evitar corregirla.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n de las dos se ha plantado en casa de la otra en plena noche? As\u00ed que no me des la tabarra, haz el favor\u2026<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pod\u00eda Maggie pagar el alquiler de un apartamento de dos habitaciones cuando a m\u00ed, que ten\u00eda un trabajo de verdad, apenas me alcanzaba para un estudio? Nuestros padres deb\u00edan de haberla ayudado, estaba claro. Y si segu\u00eda ocup\u00e1ndolo ahora que mam\u00e1 hab\u00eda muerto, era porque pap\u00e1 estaba en el ajo, y eso era lo que me molestaba. Alg\u00fan d\u00eda tendr\u00eda que atreverme a pregunt\u00e1rselo en una cena familiar. S\u00ed, pensaba, alg\u00fan d\u00eda reunir\u00e9\u00a0el valor de afirmarme de una vez por todas frente a mi hermana menor y de ponerla en su sitio cuando me habla mal, y un mont\u00f3n de cosas m\u00e1s que se me ocurr\u00edan para no pensar en esa carta que iba a releerle a Maggie puesto que acababa de orden\u00e1rmelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe ha comido la lengua el gato, Rigby?<\/p>\n<p>Odio cuando Maggie me acorta el nombre quit\u00e1ndole la parte femenina. Y ella lo sabe de sobra. Pese a lo mucho que nos queremos, nos cuesta llevarnos bien. De ni\u00f1as, a veces lleg\u00e1bamos a arrancarnos el pelo a mechones cuando nos pele\u00e1bamos, y esas peleas fueron a peor en la adolescencia. Discut\u00edamos hasta que Michel se agarraba la cabeza con las manos, como si un mal destilado por la maldad de sus hermanas le latiera en las sienes y lo martirizara. Entonces dej\u00e1bamos a un lado la discusi\u00f3n, cuyo motivo hac\u00eda tiempo que hab\u00edamos olvidado, y, para convencerlo de que no era m\u00e1s que un juego, nos abraz\u00e1bamos y, fingiendo que jug\u00e1bamos al corro, lo arrastr\u00e1bamos a \u00e9l alegremente para que se nos uniera.<\/p>\n<p>Maggie so\u00f1aba con tener mi cabello pelirrojo y mi apariencia serena, creyendo que nada pod\u00eda afectarme. Yo en cambio me mor\u00eda por su melena morena, que tantas burlas me habr\u00eda evitado en el colegio, su belleza imperturbable y su aplomo. Nos enfrent\u00e1bamos por todo, pero si un desconocido o nuestros padres criticaban a una de las dos, la otra acud\u00eda al rescate ense\u00f1ando los dientes, dispuesta a morder para proteger a su hermana. Suspir\u00e9 y empec\u00e9 a leer en voz alta.<\/p>\n<p>Querida Eleanor:<\/p>\n<p>Me disculpar\u00e1 que la llame as\u00ed, pero los nombres compuestos me parecen demasiado largos, aunque el suyo es precioso, pero ese no es el objeto de esta carta.<\/p>\n<p>Imagino que habr\u00e1 vivido el fallecimiento repentino de su madre como una profunda injusticia. Estaba hecha para ser abuela, morir de muy anciana en su cama, rodeada por su familia, a la que tanto hab\u00eda dado. Era una mujer notable, dotada de una gran inteligencia y capaz de lo mejor y de lo peor, pero usted solo conoci\u00f3 lo mejor.<\/p>\n<p>As\u00ed son las cosas, no sabemos de nuestros padres m\u00e1s que lo que estos quieren contarnos, lo que queremos ver de ellos, y olvidamos, porque es lo natural, que tuvieron una vida antes de nosotros. Quiero decir que tuvieron una vida solo suya, que conocieron el sufrimiento de la juventud, as\u00ed como sus mentiras. Ellos tambi\u00e9n tuvieron que romper sus cadenas, que liberarse. La pregunta es: \u00bfc\u00f3mo lo hicieron?<\/p>\n<p>Su madre, por ejemplo, renunci\u00f3 hace treinta y cinco a\u00f1os a una fortuna considerable. Pero esa fortuna no era fruto de una herencia. Entonces, \u00bfen qu\u00e9 condiciones la consigui\u00f3? \u00bfLe pertenec\u00eda o la rob\u00f3? Si no la rob\u00f3, \u00bfpor qu\u00e9 renunciar a ella? Le corresponde a usted dar respuesta a todas estas preguntas, si es que le interesa hacerlo. En caso afirmativo, le sugiero que lleve a cabo sus pesquisas con inteligencia. Como bien imaginar\u00e1, una mujer tan sensata como su madre no enterrar\u00eda sus secretos m\u00e1s \u00edntimos en un lugar f\u00e1cil de encontrar. Cuando haya descubierto las pruebas de que mis preguntas tienen fundamento \u2014 s\u00e9 que en un primer momento su reacci\u00f3n ser\u00e1 no creerme\u2014, llegado el momento tendr\u00e1 que venir a mi encuentro, pues vivo en la otra punta del globo. Pero por ahora debo dejarla reflexionar. Tiene mucha tarea por delante.<\/p>\n<p>Disculpe tambi\u00e9n que mantenga el anonimato, no crea que es por cobard\u00eda, si obro as\u00ed es por su propio bien.<\/p>\n<p>Le recomiendo encarecidamente que no hable con nadie de esta carta, ni con Maggie ni con su padre, y que la destruya nada m\u00e1s leerla. Conservarla no le ser\u00eda de ninguna utilidad. Crea en la sinceridad de mis palabras; le deseo lo mejor y le hago llegar, aunque con retraso, mi m\u00e1s sentido p\u00e9same.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Octubre de 2016, Beckenham, periferia de Londres Todo parec\u00eda normal, pero nada lo era. 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