When we clean up the facades of heritage buildings, sandblasting away soot, are we really erasing their past, so we can put our notion of history in place? Have we produced an accessible but hygenic past: no ruins, no grime or olefactory content? How different from, say, 18th century Europeans’ past as they toured decrepit, half-standing Roman ruins.
Rob en Space and Culture. Yo me pregunto si es mejor la mentira de un edificio desfigurado por la verdad inevitable de que el tiempo pasa y destruye, o la mentira de un edificio verdadero en su vuelta al estado original que enmascara que la historia no perdona nada ni a nadie, y hace de tales vueltas un imposible falsamente conseguido. Dos mentiras llenas de verdad, supongo.
Aunque esta idea con estructura cruzada de quiasmo es demasiado sim