{"id":3447,"date":"2012-01-08T11:54:45","date_gmt":"2012-01-08T15:54:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.law.harvard.edu\/dowbrigade\/?p=3447"},"modified":"2012-01-08T12:00:00","modified_gmt":"2012-01-08T16:00:00","slug":"chiquito-y-sus-anecdotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/2012\/01\/08\/chiquito-y-sus-anecdotas\/","title":{"rendered":"CHIQUITO Y SUS ANECDOTAS"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_3448\" style=\"width: 498px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3448\" class=\"size-full wp-image-3448 \" src=\"http:\/\/blogs.law.harvard.edu\/dowbrigade\/files\/2012\/01\/chiquisunweb.jpg\" alt=\"\" width=\"488\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/files\/2012\/01\/chiquisunweb.jpg 610w, https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/files\/2012\/01\/chiquisunweb-300x227.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><p id=\"caption-attachment-3448\" class=\"wp-caption-text\">Chiqui Feldman 1996-2012<\/p><\/div>\n<p>CHIQUITO Y SUS ANECDOTAS<\/p>\n<p>by Guest Blogger Norma Yvonne Moreira de Feldman<\/p>\n<p>Nuestro amado y querido Chiquito Feldman Moreira falleci\u00f3 rodeado del cari\u00f1o y atenci\u00f3n de su padre, mientras su madre estaba en Nueva YorK visitando a sus tios y hermano. En edad humana Chiquito vivi\u00f3 m\u00e1s de 70 a\u00f1os. Fue un gato consentido, mimado, amado, cuidado y considerado como un miembro m\u00e1s de la familia, tal es asi que en su medalla de identificaci\u00f3n y en su tarjeta m\u00e9dica consta con el apellido Feldman.<\/p>\n<p>Chiquito o Chiqui \u2013como cari\u00f1osamente lo llam\u00e1bamos- lleg\u00f3 a nuestro hogar en el oto\u00f1o del a\u00f1o 1996. Reci\u00e9n hab\u00edamos llegado de Ecuador y Michael se hab\u00eda reintegrado a su trabajo, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de ausencia. Un dia estando en su oficina escuch\u00f3 el maullar de un gato y pregunt\u00f3 si era que hab\u00eda uno cerca, y asi era. Una de sus colegas que hab\u00eda estado en la autopista lo vio cuando el gatito trataba de cruzarla, ella actu\u00f3 con ligereza, disminuy\u00f3 la marcha de su auto, fren\u00f3 un poco, abri\u00f3 la puerta y lo agarr\u00f3 salvandole la vida. Lo llev\u00f3 a su oficina esperando que apareciera alguien que pudiera adoptarlo.<\/p>\n<p>Michael lo trajo a casa en el bolsillo de su terno, al sacarlo me dijo \u201cte traje un gato, m\u00edralo que es chiquito\u201d\u2026.desde entonces Chiquito se qued\u00f3 con nosotros y fue bautizado con ese nombre en alusion a su tama\u00f1o, el cual mas tarde dej\u00f3 de tener relaci\u00f3n porque se convirti\u00f3 en un gato grande, hermoso, alegre, robusto y saludable.<\/p>\n<p>Fue mi primer gato como mascota, \u00e9l se propuso conquistarme y yo permit\u00ed que lo hiciera. Le llegu\u00e9 a prodigar todos los cuidados maternos que pod\u00eda desarrollar; recuerdo que le dabamos de beber leche en un biberon miniatura porque a\u00fan era muy peque\u00f1ito para poder tomarla solo, adem\u00e1s le permitimos que durmiera en nuestra cama hasta que \u00e9l decidi\u00f3 buscar su propio refugio, pero siempre retornaba a ella especialmente en los dias frios.<\/p>\n<p>Tan pronto el clima iba mejorando, todas las ma\u00f1anas a las diez de la ma\u00f1ana lo bajaba al patio trasero del apartamento que en ese entonces viviamos para que tomara su ba\u00f1o de sol. El correteaba y saltaba feliz en el pasto, daba voltaretas, caminaba, se sub\u00eda a alg\u00fan \u00e1rbol, corr\u00eda detr\u00e1s de alguna ardilla errante y por supuesto algunas veces se enfrasc\u00f3 en pelea con alg\u00fan gato vecino, al que seguramente consideraba su rival, o que no hab\u00eda respetado su territorio ya delimitiado. Tambi\u00e9n me pasaba cabeza escabull\u00e9ndose hacia los patios aleda\u00f1os, No le importaba cu\u00e1ntas veces lo llamara se hac\u00eda el necio y no aparec\u00eda hasta que le diera su regalada gana.<\/p>\n<p>Por las noches \u00e9l se bajaba los dos pisos del apartamento por el porche trasero y cruzaba la calle donde se reun\u00eda con su grupo de amigos \u2013los otros gatos del vecindario que compart\u00edan sus mismos intereses- pero estaba siempre alerta y tan pronto reconoc\u00eda el sonido del carro de Michael se acercaba a saludarlo enrroll\u00e1ndose en las piernas en espera de de una palabra cort\u00e9s y una palmadita por parte de su papi; despu\u00e9s de este rito regresaba de inmediato a seguir de juerga con su pandilla.<\/p>\n<p>Nunca supimos a qu\u00e9 hora de la madrugada volv\u00eda a casa porque preveyendo que su parranda nocturna durar\u00eda muchas horas dej\u00e1bamos entreabierta una ventana por la que el entraba al apartamento, y al siguiente dia se levantaba hambriento con cara de inocente.<\/p>\n<p>Una ocasi\u00f3n mientras merend\u00e1bamos decidi\u00f3 caminar sobre las barandas del porche, de repente perdi\u00f3 el equilibrio y se cay\u00f3, todos los vimos como en c\u00e1mara lenta y corrimos a asomarnos para darnos cuenta que \u00e9l ya se hab\u00eda levantado y sigui\u00f3 caminando bien horondamente. Queriendo demostrar sus habilidades acrob\u00e1ticas del mismo porche se cay\u00f3 otras veces, pero nunca se quebr\u00f3 ni un huesito.<\/p>\n<p>Chiquito nos hizo pasar un gran susto cuando creimos que hab\u00eda muerto congelado. Nunca olvidar\u00e9 aquel uno de abril de 1997. Esa mana\u00f1a (d\u00eda de los inocentes ac\u00e1) despertamos aletargados despu\u00e9s de una de las m\u00e1s tremendas tormentas de nieve que me ha tocado presenciar. Las rese\u00f1as en los diarios de la \u00e9poca calificaron a las 25.4 pulgadas, que cayeron en Boston, como la tempestad de nieve m\u00e1s grande de la historia de la ciudad, convirti\u00e9ndolo en el abril m\u00e1s nevoso.<\/p>\n<p>Al levantarme y no ver a Chiquito por ning\u00fan lado llegu\u00e9 a pensar que se hab\u00eda escabullido la noche anterior cuando los chicos salieron a mirar la nevada; empec\u00e9 a gritar hist\u00e9ricamente y a buscarlo sin \u00e9xito, era casi seguro que la nieve lo habia enterrado en el porche. Tan pronto los chicos pudieron palearon la mayoria de la nieve pero Chiquito no apareci\u00f3 en la superficie y el misterio continuaba\u2026.agotados todos nuestros esfuerzos nos fuimos a descansar con la convicci\u00f3n de que se habia caido y habia muerto congelado sin haber sido ayudado. M\u00e1s tarde, cuando ya est\u00e1bamos casi resignados, Gabe baj\u00f3 al s\u00f3tano a lavar su ropa, al regresar Chiquito subi\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l bien horondo d\u00e1ndonos una mirada remilgona cuando en coro gritamos su nombre, a viva voz y llenos de alegria. Nunca supimos donde se meti\u00f3 poque la b\u00fasqueda tambi\u00e9n cubri\u00f3 esa parte de la casa, lo que si nos qued\u00f3 claro fue que Chiquito nos hizo una buena pasada y nos jug\u00f3 una gran inocentada!<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sea verdad que los gatos tienen 9 vidas por eso sobrevivi\u00f3 toda clase de golpes y porrazos y hasta el ataque de una gata intrusa que lo mordi\u00f3 tan ferozmente que casi le causa la muerte. Eso ocurri\u00f3 mientras Michael estaba en Ecuador, Gabe en Atlanta y en casa est\u00e1bamos \u00e9l yo y Joey. La noche del 31 de agosto de 1997 mientras miraba en la tele las im\u00e1genes del tr\u00e1gico accidente de la prima Lady Di, mi bello Chiqui casi se muere a causa de una gran infecci\u00f3n que le habia provocado aquella mordida la cual yo no habia descubierto porque \u00e9l opt\u00f3 por comportarse de manera escurridiza, como poco lo veia por los alrededores, no hab\u00eda tenido oportunidad de chequearlo ya que pasaba escondido.<\/p>\n<p>Asumo que se sinti\u00f3 traicionado por su papi al aceptar tener en casa a aquella malvada gata por hacerle un favor a su no mala due\u00f1a que luego no quiso aceptar ningna responsabilidad.<\/p>\n<p>Recuerdo que aquella noche con sus \u00faltimas fuerzas trataba de subirse a la cama, en el momento que lo agarr\u00e9 para ayudarlo not\u00e9 que volaba en fiebre, casi sin aliento, como si fuera su \u00faltimo suspiro simul\u00f3 un maullido; fue entonces cuando comprend\u00ed la magnitud de asunto y desesperada empec\u00e9 a buscar alguna soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me cost\u00f3 convencer a Joey para que me ayude, despu\u00e9s de tanto ruego e insistencia llam\u00f3 a Donna (en aquel entonces amiga de ellos y conocida mia) ella contact\u00f3 a su veterinario y \u00e9ste acept\u00f3 atenderlo a pesar de lo tarde que era. A las once de la noche tomamos un taxi y llegamos donde el amable, cort\u00e9s y sabio veterinario que decidi\u00f3 operarlo de inmediato (casi media noche) porque si no lo hac\u00eda Chiquito no amanec\u00eda. El qued\u00f3 hospitalizado por una semana; mientras se recuperaba fui a visitarlo cada dia y luego que dej\u00f3 la cl\u00ednica lo llevaba para que le curaran la herida, algunas veces en comapa\u00f1ia de Gabe y otras de su papi. Nuestra querida amiga Donna no s\u00f3lo le salvo la vida sino que junto a su esposo David le prodigaron cari\u00f1o, atenci\u00f3n y cuidado durante los cinco meses que pasamos en Ecuador. Chiquito comparti\u00f3 con ellos parte de los que fueron sus \u00faltimos meses de buena vida.<\/p>\n<p>A Chiquito le encantaba dormir en lugares oscuros, buscaba el lugar perfecto hasta encontarlo, siendo asi encontr\u00f3 un hueco en el piso de uno de los dormitorios (que ninguno de nosotros habiamos divisado) y dado el misterio de su desaparicion nos toco hacerle la guardia hasta darnos cuenta de donde salia, Todos los dias se met\u00eda en \u00e9l hasta que sent\u00eda hambre y sal\u00eda a buscar comida, o hacer sus necesidades, y luego volvia a su escondite secreto.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde nos toc\u00f3 mudarnos de apartamento y dada la escas\u00e9z nos decidimos por uno no tan c\u00f3modo ni bonito que ni a \u00e9l ni a mi nos gust\u00f3. Cuando se dio cuenta de la mudanza se rehus\u00f3 a dejarse agarrar, tal es asi que tuvimos que dejarlo en el antiguo apartamento porque salt\u00f3 por la ventana tratando de escapar, decidimos recogerlo cuando ya hubi\u00e9ramos sacado todos los trastos, asi le d\u00e1bamos un poco de seguridad y tranquilidad. Mas tarde cuando regresamos a recogerlo nos cost\u00f3 mucho trabajo atraparlo, sal\u00ed con grandes y profundos rasgu\u00f1os y el fue llorando el corto trayecto entre el viejo y el nuevo apartamento. Al llegar desapareci\u00f3 de inmediato y por un par de dias no sab\u00edamos d\u00f3nde estaba, hasta que accidentalmente lo descubr\u00ed metido dentro de una maleta llena de ropa a la cual se le habia roto el cierre por eso le fue f\u00e1cil introducirse en ella. Su encierro dur\u00f3 casi un mes y unicamente sal\u00eda por las noches mientras nosotros dorm\u00edamos.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n, en otro de los apartamento que vivimos, logr\u00f3 sacar la rejilla que proteje el orificio que permite la salida de la calefacci\u00f3n; no notamos su desaparici\u00f3n hasta que empezamos a escuchar sus maullidos sin saber de d\u00f3nde proven\u00edan. Dado tanto misterio nos toc\u00f3 llamar al due\u00f1o de la casa para que revisara el s\u00f3tano (nosotros no ten\u00edamos acceso) lo revis\u00f3 minuciosamente sin encontrarlo. Lo c\u00f3mico es que tan pronto \u00e9l se iba nuevamente comenz\u00e1bamos a escuchar sus aullidos, entonces decid\u00ed pegar la oreja en el piso hasta que descubr\u00ed que ven\u00edan del ducto que conduce la calefaccion hacia la rejilla.<\/p>\n<p>El due\u00f1o fue y vino 3 veces porque a Chiquito se le ocurri\u00f3 jugar al rat\u00f3n y al gato con \u00e9l. Cuando sent\u00eda su presencia dejaba de maullar y cuando se iba nuevamente lo hac\u00eda. Lo cierto es que aunque le ped\u00eda que abriera el ducto no quer\u00eda hacerlo porque no se convenc\u00eda de que el gato estuviera ahi, aduc\u00eda que el espacio era demasiado peque\u00f1o; finalmente a tanta insitencia -y creo que ya estaba cansado de ir y venir- lo hizo, y efectivamente ahi estaba atrapado el inquieto y curioso Chiquito.<\/p>\n<p>Chiquito goz\u00f3 de las caracter\u00edsticas de un gato tabby (tambi\u00e9n llamado gato barcino en Espa\u00f1a, y en Hispanoam\u00e9rica como gato atigrado) tuvo el distintivo pelaje de rayas y puntos de color anaranjado y ojos verdes muy expresivos, fue un gato guapo muy guapo, quienes lo ve\u00edan, ya fuera a tav\u00e9s de la ventana o personalmente expresaban su admiraci\u00f3n por su belleza, \u00e9l lo sab\u00eda y lo presum\u00eda, por eso se me ocurri\u00f3 concederle el t\u00edtulo de el gato mas guapo de Massachusetts, llam\u00e1ndolo con orgullo de esta manera cada vez que alguien lo alababa.<\/p>\n<p>Su primer novia oficial fue Winter una gatita hermosa cuya ama es Carol, una colega de Michael y amiga m\u00eda. Con Carol y Winter, Chiquito pas\u00f3 sus primeras vacaciones al nosotros viajar a Ecuador durante la navidad del 2007. Curiosamente Winter se le adelant\u00f3 y falleci\u00f3 hace pocos meses. Nunca mas volvieron a verse pero estamos seguros que ya se reencontraron.<\/p>\n<p>Le gustaba mucho tener privacidad por eso no quer\u00eda ser visto hacia donde se dirig\u00eda cuando iba a tomar sus siestas; adem\u00e1s en cada uno de los apartamentos que hemos vivido \u00e9l se apropiaba de varios lugares espec\u00edficos y de siesta en siesta los rotaba en uso, yo le dec\u00eda que se cre\u00eda magnate inmobiliario. A lo mejor fue la reencarnacion de alguno de ellos.<\/p>\n<p>En su ni\u00f1ez fue hura\u00f1o, receloso y t\u00edmido corr\u00eda a esconderse debajo de la cama cuando escuchaba voces extra\u00f1as pero poco a poco su comportamiento y personalidad cambiaron, empez\u00f3 a confiar m\u00e1s en la gente y en su juventud se hizo m\u00e1s sociable, vivaz y simp\u00e1tico. Vivi\u00f3 su adultez de manera independiente y reposada, aunque con el paso del tiempo fueron not\u00e1ndosele los a\u00f1os y el deterioro en su salud. Sufri\u00f3 de diabetes la misma que le provoc\u00f3 una insuficiencia renal y otras complicaciones relacionadas con esa enfermedad.<\/p>\n<p>Nuestro bello y amado Chiqui -como todo gato- fue inquieto, travieso, curioso, tambi\u00e9n fue temeroso, reservado y afectuoso, aveces sumiso y otras rebelde, orgulloso y pretencioso, y cuando le conven\u00eda era encantador y amistoso. Muy inteligente y cap\u00e1z de entender instrucciones en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Comparti\u00f3 casi toda su vida con nuestra no menos querida y amada Honey -su hermana de crianza- aunque no congeniaban mucho se cuidaban y se hac\u00edan compa\u00f1ia el uno con la otra. Ambos han recibido nuestro amor, cuidado y cari\u00f1o, asi como el de las personas que los han cuidado durante nuestras ausencias relacionadas con nuestros viajes. A parte de las ya mencionadas le estaremos eternamente agradecidos a: Mila, Jean, Carmen, Juanita, Melissa, Marcela y su familia pol\u00edtica. Y quiz\u00e1s otras m\u00e1s que se me pueden escapar.<\/p>\n<p>Chiquito siempre se identific\u00f3 m\u00e1s con su papi que con su mami, yo le dec\u00eda que me quer\u00eda por inter\u00e9s porque solo me buscaba cuando quer\u00eda comida o cepillada. Cuando la enfermedad que lo afect\u00f3 comenz\u00f3 hacerle estragos lleg\u00f3 a despertarme tres o cuatro veces en la medianoche, y aunque viera a su papi despierto no le ped\u00eda comida a \u00e9l sino a m\u00ed, sol\u00eda llamarlo cargoso porque se deleitaba interrumpi\u00e9ndome el sue\u00f1o d\u00e1ndome suaves rascaditas con sus u\u00f1itas delanteras para no lastimarme. Bromeando su papi dec\u00eda que le gustaba mas mi saz\u00f3n que la de \u00e9l. En el fondo yo creo que ten\u00edan un pacto secreto.<br \/>\nPor las ma\u00f1anas siempre esperaba a que el papi se levantara a preparar su caf\u00e9 para gan\u00e1rsele el puesto en la cama.<\/p>\n<p>Cuando el papi regresaba de la oficina \u00e9l estaba atento y lo segu\u00eda hasta que le prestara atenci\u00f3n, luego se sub\u00eda a la cama y lo esperaba para que lo rascara.<br \/>\nPor las noches sentado en las piernas del papi, mientras \u00e9ste trabajaba en la computadora, casi siempre conversaban de cosas masculinas, tal es asi que llegaron a formar un club s\u00f3lo para hombres donde ellos dos eran los \u00fanicos socios, no permitiendo que ni Honicita ni yo participaramos en sus conversaciones o actividades.<\/p>\n<p>Chiquito fue enterrado en el jardin de nuestra actual morada, desde alli nos ver\u00e1 cada vez que entremos o salgamos adem\u00e1s cuidar\u00e1 de nosotros de su \u00f1a\u00f1a y del apartamento donde vivi\u00f3 sus \u00faltimos dias. Estamos seguros que \u00e9l sabe que aunque lo hayamos enterrado en ese lugar especial, nunca enterraremos los gratos recuerdos que nos ha dejado y los bellos momentos que compartimos.<\/p>\n<p>Gracias querido y bello Chiquito por habernos acompa\u00f1ado por casi 15 a\u00f1os, te llevaremos siempre en nuestro coraz\u00f3n y tu presencia la veremos manifestada en tu ausencia temporal porque alg\u00fan d\u00eda nos recibir\u00e1s con alegr\u00eda y gozo en aquel infinito e indescifrable lugar donde ahora est\u00e1s.<\/p>\n<p>Descanza en paz querido hijo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CHIQUITO Y SUS ANECDOTAS by Guest Blogger Norma Yvonne Moreira de Feldman Nuestro amado y querido Chiquito Feldman Moreira falleci\u00f3 rodeado del cari\u00f1o y atenci\u00f3n de su padre, mientras su madre estaba en Nueva YorK visitando a sus tios y &hellip; <a href=\"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/2012\/01\/08\/chiquito-y-sus-anecdotas\/\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1118,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1446,580,3224],"tags":[],"class_list":["post-3447","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-dowbrigadestories","category-friends-and-family","category-newton"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3447"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3453,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3447\/revisions\/3453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archive.blogs.harvard.edu\/dowbrigade\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}